Eras la niña de calcetines hasta la rodilla, falda corta y zapatos de medio tacón. Era gracioso
contemplar como rápidamente los sustituías, a escondidas, por unas zapatillas al salir
de casa, mientras tus amigas lo hacían por unos tacones aún más altos, una falda
aún más corta y se olvidaban completamente de aquellos horribles calcetines.
Aquello te hacía diferentemente tierna ......
y tiernamente diferente …como todas las
demás cosas que tú haces.

Tapame los ojos.... dame mil vueltas y dirige tú el rumbo,
me dejé los planes en casa,....... hoy estoy abierta a todo,
hoy voy a fiarme de ti
